Los implantes utilizados para el relleno de arrugas pueden ser muy variados. La tendencia ha sido a ir disminuyendo progresivamente el uso de los definitivos ( metacrilatos, polialquilamidas,etc ) que aunque raramente, tienen más probabilidad de provocar efectos secundarios indeseables, por los absorbibles de origen sintético ( no necesitan prueba de alergia ) que tienen un nivel de seguridad altísimo y no condicionan tratamientos futuros que se quieran realizar.
Nuestra preferencia es el ácido hialurónico reticulado con degradación isovolémica, es decir con una absorción gradual.
Dependiendo del tipo de arruga a tratar o de la profundidad de un surco, se utilizan productos de distintas densidades y a distintas profundidades para conseguir así un resultado natural. En muchos casos no se persigue quitar del todo una arruga si no disminuir progresivamente su profundidad con lo que se consigue un aspecto más rejuvenecido sin cambiar la expresión de la cara.
La técnica consiste en inyectar el producto con una fina aguja en el lecho de la arruga. Normalmente no se necesita anestesia local y en casos de una mayor sensibilidad se puede aplicar en forma de crema o en el caso del labio superior hacer bloqueo como cuando se acude al dentista. Todo el procedimiento no suele durar más de 20´.
Hay que realizar una historia clínica previa para descartar alguna enfermedad que pueda contraindicarlos.
Una vez conseguido el resultado deseado, la frecuencia de repetición es muy variable pero no suele ser necesario antes del año.
El aumento de labios ha sido uno de los tratamientos que más problemas ha dado hace unos años debido a la comercialización de productos poco testados que provocaban en algunos casos reacciones a cuerpo extraño con la consiguiente induración de la zona dando un aspecto irregular.
Al día de hoy, si en una zona hay que recomendar un relleno reabsorbible, es en ésta. Al igual que en el relleno de arrugas, nuestra preferencia es el ácido hialurónico, que tiene una presentación específica para labio Restylane Lipp que consigue una mayor duración de la que se obtenía hace unos años.
El aumento debe ser proporcionado y nunca debe provocar la pérdida de la forma del labio por hacer una corrección exagerada. En muchos casos es suficiente con marcar el perfil del labio y los pliegues nasolabiales sin hacer prácticamente aumento si no proyección.
El médico debe hacer ver las limitaciones anátomicas que impone la forma previa del labio. No en todos los casos se puede aportar el mismo volumen, y en caso de hacerlo se provocaría una sobrecorrección inestética. Aún así, con los meses irá perdiendo gradualmente el implante, en el caso de los absorbibles.
La técnica se realiza con anestesia local y no suele durar más de 20´. Ocasionalmente puede aparecer algún hematoma que se resuelve en pocos días. En casos de antecedentes de herpes labiales podría desencadenar una recidiva. |